A partir de junio de 2024, la Comisión de Control de los Ficheros de INTERPOL (CCF) ha introducido cambios significativos en su Reglamento de Funcionamiento, en particular, el paso de aceptar solicitudes por correo postal a un proceso totalmente digital. Hasta hace poco, los solicitantes podían presentar peticiones de acceso y/o supresión de datos por correo postal. Sin embargo, la CCF ha actualizado ahora sus procedimientos para exigir que las solicitudes, junto con cualquier documento de apoyo, se presenten electrónicamente.

Este cambio está codificado en el Artículo 25 del Reglamento de Funcionamiento, que ahora establece:

Rule 25: Transmission and Registration of Requests

(1) Las solicitudes y cualquier documento de apoyo deberán enviarse a la CCF electrónicamente en formatos aceptables. En casos excepcionales, la Comisión podrá aceptar documentos presentados por correo postal.

¿Por qué el cambio?

La razón probable detrás de esta modificación es mejorar la eficiencia del trabajo de la CCF. Procesar las solicitudes por correo electrónico es considerablemente más rápido y eficiente que gestionar las presentaciones en papel enviadas por correo postal, lo que implica pasos que consumen mucho tiempo como abrir, escanear y archivar documentos físicos. Al exigir que las solicitudes se presenten electrónicamente, la CCF puede centrarse más en procesar el contenido de las solicitudes y reducir los retrasos causados por la gestión del correo físico.

Además, es probable que esta medida ayude a la CCF a abordar su acumulación de trabajo de manera más efectiva. Con tiempos de procesamiento más rápidos y menos cargas administrativas, la Comisión puede tramitar los casos pendientes de manera más eficiente, garantizando que las solicitudes se gestionen con mayor rapidez.

Qué significa esto para los profesionales

Para los profesionales, la conclusión es clara: la nueva norma es presentar las solicitudes a la CCF exclusivamente por correo electrónico. Ya no es necesario enviar copias físicas por correo postal, a menos que la Comisión lo solicite específicamente en casos excepcionales. Este cambio debería simplificar y agilizar el proceso, permitiendo que las solicitudes se tramiten con mayor rapidez.

Con estos cambios, la CCF avanza hacia un enfoque más eficiente y moderno en la gestión de solicitudes, dejando atrás los días del correo tradicional. Tanto los profesionales como los solicitantes deben estar preparados para adaptarse a este nuevo flujo de trabajo digital, lo que ayudará a acelerar los procesos y reducir la acumulación de trabajo.