En su investigación global China Targets, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) examinó cómo las autoridades chinas han utilizado las Notificaciones Rojas de INTERPOL para perseguir objetivos políticos, empresariales y personales en el extranjero, a veces con fundamentos legales limitados. Como parte de su reportaje, el ICIJ invitó a Charlie Magri, abogado defensor de INTERPOL y exoficial jurídico de la Comisión de Control de los Ficheros de INTERPOL (CCF), a compartir su perspectiva sobre las reformas necesarias.
Magri, quien trabajó dentro del sistema de supervisión de INTERPOL durante seis años, enfatizó que la organización aún carece de transparencia en cómo rastrea los patrones de uso indebido:
“La ausencia de un desglose por país hace imposible identificar patrones de uso indebido por parte de países miembros individuales, un paso esencial para abordar el abuso con motivaciones políticas”, dijo a ICIJ.
También abordó el papel de las medidas correctivas —sanciones internas que INTERPOL puede aplicar a los países miembros que violan repetidamente sus normas— y pidió una mayor apertura:
“La divulgación pública aumentaría la confianza en los procesos de INTERPOL y tranquilizaría al público de que se están tomando medidas para prevenir el abuso”, afirmó Magri.
Actualmente, INTERPOL puede imponer diversas medidas internas —incluyendo un mayor escrutinio de las solicitudes de Notificaciones Rojas o la suspensión temporal del acceso— a los países sospechosos de abusar del sistema. Sin embargo, rara vez divulga qué países están sujetos a tales sanciones. Magri argumentó que compartir esta información no solo ayudaría a reconstruir la confianza pública, sino que también promovería la rendición de cuentas y la integridad institucional, sin politizar el proceso.
A través de su firma Otherside, Charlie Magri ahora representa a individuos de todo el mundo que enfrentan Notificaciones Rojas con motivaciones políticas, ayudándolos a impugnar dichas alertas ante INTERPOL.




