La Comisión de Control de los Ficheros de INTERPOL (CCF) ha publicado las fechas de sus próximas sesiones y ha anunciado que, a partir de 2026, pondrá en marcha una iniciativa piloto destinada a garantizar que su proceso de toma de decisiones se gestione de forma más equilibrada a lo largo del año.

Qué son las sesiones de CCF y por qué son importantes

Como se explicó en una publicación anterior, las sesiones de la CCF son reuniones periódicas en las que los miembros de la CCF examinan, debaten y toman decisiones sobre cuestiones, proyectos y solicitudes individuales presentadas a la Comisión. Los miembros de la CCF, que son elegidos por la Asamblea General de INTERPOL, incluyen a siete personas con diferentes antecedentes jurídicos, académicos y en materia de derechos humanos. No trabajan a tiempo completo en la sede de INTERPOL en Lyon y, por lo general, solo se reúnen durante las sesiones programadas. Entre sesiones, la CCF cuenta con el apoyo de su Secretaría, un órgano permanente dirigido por un secretario que opera bajo la autoridad de la Comisión.

En la práctica, las sesiones son, por lo tanto, los momentos clave en los que la Comisión delibera formalmente sobre las solicitudes individuales y se adoptan las decisiones.

 El programa piloto para 2026 anunciado por la CCF

Según la información publicada por la CCF, el programa piloto de 2026 incluye los siguientes elementos:

  • Mayor uso de revisiones de casos remotas y en línea por parte de los miembros;
  • Ampliación de la delegación de poderes al Relator y al Presidente para los casos adecuados que no sean complejos;
  • Tres sesiones más largas programadas a lo largo del año;
  • La opción de convocar una cuarta sesión en diciembre si fuera necesario.

Las fechas de las tres sesiones programadas actualmente para 2026 son:

  • 136.ª sesión: del 28 de enero al 10 de febrero de 2026
  • 137.ª sesión: del 3 al 16 de junio de 2026
  • 138.ª sesión: del 30 de septiembre al 13 de octubre de 2026

Menos sesiones, sesiones más largas

Este calendario refleja un cambio claro en el formato con respecto a la práctica reciente. Durante los últimos años, la Comisión ha celebrado normalmente cuatro sesiones al año, cada una de ellas con una duración de cinco días. En el marco del programa piloto de 2026, el CCF pasará a celebrar tres sesiones programadas, cada una de ellas con una duración aproximada de dos semanas.

Este cambio es coherente con la resolución adoptada por la Asamblea General en su 92.ª sesión, celebrada en noviembre de 2024, en virtud de la cual se ha aumentado considerablemente el número de días laborables permitidos para los miembros del CCF, pasando de 26 a 80 para los miembros y hasta 125 para el presidente a partir de 2026.

Tiempos de procesamiento y limitaciones operativas

La importancia de este programa piloto se hace más evidente cuando se lee junto con el último Informe Anual de Actividades de la CCF. Tal y como se detalla en el Informe Anual de la CCF de 2024, la Comisión sigue trabajando bajo una presión constante por la carga de trabajo y se enfrenta a retos estructurales para cumplir los plazos legales.

El informe proporciona cifras precisas sobre los tiempos de tramitación:

En 2024, el 30 % de las solicitudes de acceso se resolvieron en un plazo de cuatro meses y el 70 % no.

En cuanto a las solicitudes de eliminación, el 70 % se completó en un plazo de nueve meses, mientras que el 30 % restante no se completó.

A pesar de la productividad récord y del elevado número de casos cerrados, el informe confirma que los retrasos siguen siendo un problema estructural y no una fluctuación temporal.

La presidenta del CCF, Teresa McHenry, abordó explícitamente estas preocupaciones en su discurso ante la Asamblea General de INTERPOL (93.ª sesión, Marrakech, 24-27 de noviembre de 2025). Señaló que la carga de trabajo y los retrasos seguirían siendo una prioridad en 2026, al tiempo que reconoció que se esperaba que los retrasos empeoraran a corto plazo antes de que se observara alguna mejora.

Lo que los profesionales y solicitantes pueden esperar razonablemente

Las ventanas de sesión más largas, combinadas con revisiones remotas y la delegación del manejo de casos no complejos, pueden permitir a la Comisión revisar y decidir un mayor volumen de casos durante cada ciclo de sesión.

Esto no garantiza que las solicitudes individuales se tramiten más rápidamente. Sin embargo, proporciona una base razonable para que los profesionales y los solicitantes esperen un ritmo de toma de decisiones más sostenido durante cada sesión y, potencialmente, una mayor continuidad a lo largo del año, en comparación con un modelo basado en sesiones más cortas y fragmentadas.